Cuantas veces hemos escuchado, visto o leido sobre los férreos controles de diferentes organismos tanto estatales como a nivel europeo o internacional para salvaguardar la competencia e impedir los monopolios. Sin embargo, la realidad dista mucho de ser así y estos organismos no son para nada competentes.
El último indicativo de que algo falla es un artículo publicado en la versión digital del diario El Mundo en el que se hace referencia a un mercado negro de teléfonos móviles iPhone. Veamos, que Apple le venda su dispositivo a quién le de la gana en las condiciones que le dan la gana parece lógico. Lo que no es lógico es que la administración pública y los organismos para la salvaguarda de la competencia permitan que una empresa, Movistar, pueda firmar acuerdos de exclusividad para distribuir determinados terminales dentro de un país como España.
Los contratos de exclusividad básicamente funcionan en que yo le garantizo a una empresa una venta de tantos terminales al año a cambio de que ellos me lo den en exclusiva. De esto se puede entender fácilmente de que si una empresa tiene más capital que otras puede firmar varios acuerdos de exclusividad dejando a sus competidores en la cuneta.
Vergonzoso el hecho de que este tipo de acuerdos monopolísticos se puedan hacer con el beneplácito de la ley y protegidos por ella ya que si yo tengo un contrato de exclusividad y mi competidor vende el mismo producto le demando y se le cae el pelo.
Claramente este tipo de prácticas vulneran la competencia de las empresas y promueven acciones monopolísticas. En este país la mayoría de la gente adquiere terminales a través de su operador móvil; primero porque aparentemente son más baratos y segundo porque los principales operadores de telefonía móvil tienen estos acuerdos de exclusividad.
En este panorama si una empresa se hace con la exclusividad de los terminales más interesantes para el usuario final, prácticamente, les está obligando a cambiarse de operador creando un monopolio. Lo que me parece curioso es que aun no se hayan emprendido acciones legales aunque, en principio, daría igual porque a Telefónica ya se le han perdonado varias sentencias desfavorables con multas astronómicas.
En resumen, yo diría que es completamente lógico que exista un mercado negro de teléfonos móviles ya que los mercados negros se crean cuando hay una demanda por un producto y dicho producto o no hay forma legal de adquirirlo o el precio a pagar es demasiado alto. Creo que cambiarse a Movistar, a sus tarifas y a sus condiciones es un precio altísimo. ¿Tú como lo ves?
telefonía.